COMUNICACIÓN E INFLUENCIA, ESTABLECIENDO PUENTES SÓLIDOS DE INTERACCIÓN GRACIAS A LA PNL

En mi práctica profesional, también en mi vida privada, escucho con mucha frecuencia comentarios sobre la incapacidad o los errores al comunicarnos. Resulta paradójico pues ésta es la competencia en la que más experiencia acumulamos, ya que, desde que nacemos, a través del llanto, establecemos un canal de comunicación, que con la adquisición y el desarrollo del lenguaje vamos depurando.

Sin embargo, resulta comprensible esa declaración limitante pues evidencia los obstáculos y las tensiones que se provocan por no ser capaces de decir lo que deseamos o decirlo con las palabras deseadas o en el momento y el lugar pertinentes. La buena nueva es que, con decisión, perseverancia y paciencia, disponemos de un elenco de estrategias que nos ofrecen un buen soporte para establecer relaciones interpersonales fluidas.

La propuesta es zambullirnos en nuestro proceso de comunicación, adentrándonos en un viaje que nos permita analizar nuestro lenguaje interior y observar nuestro lenguaje de relación interpersonal. Con un objetivo seductor: inundar de palabras que digan, más allá del hablar por hablar. Y, para ello, vamos a introducirnos en algunas herramientas de PNL.

La Programación Neuro-lingüística  (PNL) es un modelo que nos ayuda a entender mejor el comportamiento de las personas. Parte de una serie de reflexiones a cerca de cómo nos relacionamos con nuestro entorno, el modelo parte de la idea de que la realidad para cada uno representa el modelo o paradigma de mundo.

No es una teoría, es más bien una caja de herramientas, dentro encontraremos soluciones para mejorar nuestra comunicación, nuestras habilidades de interacción, para influir en los demás de una manera íntegra y eficaz. Expongamos que significa cada letra de esta sigla:

Programación: nuestros comportamientos son pequeños programas, que repetimos pues nos dieron resultado, aunque después no siga siendo así.

Neuro: la mente funciona como un sistema en el que están integrados nuestras percepciones, pensamientos y emociones, todo ello tiene un origen fisiológico.

Lingüística: el lenguaje es el vehículo del pensamiento y de los sentimientos. Nos describimos el mundo a nosotros mismos a través del lenguaje.

Principios o pilares de PNL

  • Nuestra visión del mundo no es el mundo (el mapa no es el territorio).
  • Cada modelo de mundo es único.
  • Es mejor saber cómo funciona algo que por qué no funciona.
  • Cuantas más posibilidades de elección más eficacia.
  • Cada uno de nosotros posee los recursos necesarios para evolucionar, conseguir sus objetivos o resolver sus problemas.
  • El fracaso no existe, sólo hay resultados.
  • Cualquiera que sea nuestro comportamiento siempre tiene una función positiva.

Y, desde esta apuesta por saber, por ser más conscientes de lo que hacemos, iniciamos la identificación de los sistemas representacionales preferentes. Para facilitar la comunicación influyente y positiva nos interesa conocer de nuestros interlocutores cómo es su modelo de mundo, es decir, cómo es el filtro que pone a la realidad, las gafas que utiliza para percibir y codificar el entorno.

Nuestra visión del mundo es subjetiva en función de nuestra cultura, experiencia, estado de ánimo, prejuicios, etc.

Nos interesa acercarnos a la visión de la otra persona, ello nos facilitará un mayor acercamiento a sus necesidades para poder generar argumentos que cimenten una comunicación abierta y fluida.

De esta manera, podemos empezar a cimentar ese puente con materiales sólidos y de calidad, empleándo fórmulas que, a interlocutores con sistemas representacionales distintos del nuestro, les resuenen, les impacten y, con ello, facilitar que generen confianza, receptividad hacia el mensaje que les transmitimos.

Si a esta herramienta, le sumamos el impacto de solucionar los bloqueos, esos obstáculos que bloquean cuando no impiden la comunicación, nuestras interacciones van fluyendo, se convierten en más armónicas y respetuosas, con nosotros y con los otros. Identificar y trabajar los metamodelos nos ayuda en el objetivo de una comunicación influyente y positiva.

Nada más sencillo y congruente que hacer para aprender a hacer. Siempre asegurando el aprendizaje y el compromiso de seguir avanzando en esta herramienta que nos vincula a los demás, atendiéndoles entendiéndoles y respetándoles, en un entorno abierto y receptivo. Valor y al toro ¡¡¡ Y como respondía, BB King al interpelarle sobre cómo había llegado a ser un virtuoso de la guitarra: “Práctica, práctica,… práctica, práctica “.